Áreas de oportunidad

La promoción de una cultura de ahorro para el retiro debe vislumbrarse desde tres ángulos relevantes:

  1. Aspectos emocionales: relacionar la forma de ver el presente y representar el futuro y el retiro, considerando losmiedos y frenos que sustentan el pensamiento cortoplacista, como los motivadores que puedan derivar en un cambio de actitud y en la adaptación de hábitos relacionados con la planeación y el ahorro para el futuro. Si uno de los principales miedos frente al retiro se refiere a la sensación de inseguridad económica, es necesario enfatizar en que cada uno puede obtener el control, lo que restará incertidumbre.
  2. Rasgos culturales: modificar la percepción de que la actividad laboral no representa una aspiración, por estar asociada a la exclusión social; pero también la idea de que los jóvenes deben asumir la responsabilidad de la manutención y del cuidado de los padres cuando son mayores, así como la idea arraigada de que el gobierno debe cuidar de los viejos. Romper estas barreras culturales implica cambios desde la estructura primaria de la sociedad, es decir, de las familias, para construir una sociedad autosuficiente.
  3. Ámbito racional: dotar a los mexicanos de las herramientas y la información necesarias sobre la actividad financiera, con el fin de facilitar el alcance de las metas y la satisfacción de necesidades del futuro. En este punto, uno de los retos más ambiciosos es que cada uno de los cuentahabientes tome las riendas de la planeación de su retiro y establezca una relación entre el ahorro “del ahora” y el bienestar “del mañana”.

Si bien en el “deber ser” de las personas, el ahorro se asocia con grandes ventajas, persisten justificaciones para no ahorrar; entre ellas, la falta de recursos, el endeudamiento y el no estar dispuesto a sacrificar la satisfacción de gustos y los deseos del día a día. ¿Cuál sería el impacto de asumir como metas los beneficios de ahorrar para el retiro?

Inconscientemente se muestra una idea muy arraigada de que en el futuro las necesidades se solventarán aunque no se haga en el presente un esfuerzo real para conseguirlo. Revertir esta idea representa una gran área de oportunidad que requiere concientizar sobre el tema del CONTROL asociado a la PLANEACIÓN, lo que necesariamente conducirá a la modificación de actitudes, creencias, y sobre todo, conductas.