Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a ir a pasar el resto de mi vida.- Woody Allen
Si nunca pensamos en el futuro, nunca lo tendremos.- John Galsworthy
Para cuantificar las expectativas de los trabajadores sobre el futuro, se les planteó una serie de frases que fueron obtenidas de los ejercicios de investigación previos a la encuesta (debates familiares y grupos de enfoque), con el fin de que indicaran su grado de aceptación respecto de estas afirmaciones.
Se encontró que casi tres de cada cuatro de los encuestados (72%) prefieren resolver sus necesidades actuales y después pensar en el futuro. Sin embargo, no contar con dinero para el futuro genera en más de la mitad de los encuestados (54%) un sentimiento de culpabilidad.

Además, si bien la mayoría expresa el deseo de contar con suficiente dinero para disfrutar la vejez, también se observa que una gran parte cree que es más importante la fe en que “Dios proveerá”, que la planeación (62%). Alrededor de la mitad (49%) señala explícitamente la expectativa de que sus descendientes contribuyan a afrontar la responsabilidad de ver por ellos económicamente.

Si bien en el país la procuración de los padres durante la vejez es todavía un rasgo cultural, este hallazgo subraya la importancia de sensibilizar a los trabajadores sobre la planeación del futuro para que las próximas generaciones puedan tener una mejor calidad de vida, sin cargas adicionales a las propias. Además de lo anterior, existen dos deseos muy arraigados entre los trabajadores respecto a su retiro: la aspiración de mantener su independencia económica (92%) y el deseo de continuar con una actividad laboral (84%).
Aunque se reconoce que el retiro no está resuelto para la mayoría de los entrevistados, en casi el 60% convive simultáneamente la expectativa de ya no tener la obligación de trabajar al ser mayor. Además de lo anterior, existen dos deseos muy arraigados entre los trabajadores respecto de su retiro: la aspiración de mantener su independencia económica (92%) y el deseo de continuar con una actividad laboral (84%).
No obstante los deseos expresados, sólo poco más de la mitad (56%) cree que los ahorros que acumule en su cuenta de Afore serán suficientes para enfrentar sus gastos y un porcentaje todavía menor (43%) cree que el dinero de su pensión le permitirá tener una buena calidad de vida.8 La suma de estos anhelos y realidades se traduce en la creencia de que el gobierno tiene obligación de velar por sus intereses en la vejez (83%) –una justificación más para no responsabilizarse de su retiro– y en el reconocimiento de que deberán continuar trabajando para cubrir sus necesidades (74%).

7Los encuestados respondieron sobre el ahorro que realizan específicamente en su cuenta de Afore.