Las Afores: Un Patrimonio Heredable

Mecanismos y Especificaciones para la transferencia a los beneficiarios

Introducción

Uno de los riesgos latentes que contempla el sistema de Cuentas Individuales es la muerte de los titulares de las mismas. Tanto las leyes de las instituciones de seguridad social federales, como la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro (LSAR) contemplan diversas situaciones en las cuales se considera la muerte del trabajador y la manera en que los beneficiarios podrán tener acceso a los recursos. El saldo de la Afore es propiedad del trabajador titular, por lo que, por su estatus privado, tiene la facultad de ser heredable en caso de fallecimiento.

A pesar de lo anterior, la legislación vigente en cuestiones de seguridad social también contempla la existencia de seguros, mediante los cuales, las instancias de seguridad social pueden ofrecer diversos servicios ademas del seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez (RCV) en los cuales se toma en cuenta a los beneficiarios. Además, las decisiones que haya tomado una persona retirada respecto de la forma en que recibirá sus recursos puede resultar en diferentes acciones y al momento de la muerte.

Normatividad e Información General

La Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social define en el numeral XII del artículo 5A que los beneficiarios “son el cónyuge del asegurado o pensionado y a falta de éste, la concubina o el concubinario en su caso, así como los ascendientes y descendientes del asegurado o pensionado señalados en la Ley”. Los beneficios a los que puede tener derecho un beneficiario varían dependiendo del seguro al que se refiera la ley y a las características particulares de cada titular.

En lo que respecta a la Ley del ISSSTE, las definiciones y beneficios de los beneficiarios son diferentes. La definición que proporciona el artículo 78 es la siguiente: “Los beneficiarios legales del Trabajador titular de una Cuenta Individual del seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez serán los Familiares Derechohabientes que establece la sección de Pensión por causa de muerte del seguro de invalidez y vida. En caso de fallecimiento del Trabajador, si los beneficiarios a que se refiere el párrafo anterior, ya no tienen derecho a Pensión por el seguro de invalidez y vida, el PENSIONISSSTE o la Administradora respectiva entregarán el saldo de la Cuenta Individual en partes iguales a los beneficiarios legales que haya registrado el Trabajador en el Instituto. El Trabajador, deberá designar beneficiarios sustitutos de los indicados en el párrafo anterior, única y exclusivamente para el caso de que faltaren los beneficiarios legales. El Trabajador podrá en cualquier tiempo cambiar esta última designación. Dicha designación deberá realizarla en el PENSIONISSSTE o en la Administradora que le opere su Cuenta Individual. A falta de los beneficiarios legales y sustitutos, dicha entrega se hará en el orden de prelación previsto en el artículo 501 de la Ley Federal del Trabajo. Cualquier conflicto deberá ser resuelto ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje.”

En general y con información de la CONSAR, las definiciones de beneficiario son las siguientes:

 

Beneficiarios: Persona o personas que se hacen acreedores a la pensión y/o a los recursos de retiro de un trabajador en caso de que éste fallezca. Existen dos tipos de beneficiarios los legales y los sustitutos.

Beneficiarios Legales: De acuerdo a la Ley del Seguro Social se establece que los beneficiarios legales son: la esposa o esposo del asegurado (éste último siempre y cuando dependa económicamente de la trabajadora) o a falta del mismo la pareja que haya vivido durante los últimos cinco años con el asegurado o que compruebe haber tenido hijos con él siempre y cuando ambos hayan permanecido libres de matrimonio durante el concubinato; los hijos menores de 16 años o hasta la edad de 25 años cuando realicen estudios en planteles del Sistema Educativo Nacional, o bien, cuando no puedan mantenerse de su propio trabajo debido a una enfermedad; los ascendientes (padres) siempre y cuando dependan económicamente del trabajador. De acuerdo con la Ley del ISSSTE se establece que los beneficiarios legales son: el cónyuge y/o los hijos menores de 18 años (o mayores de 18 si se encuentran incapacitados para trabajar, y hasta los 25 años si estudian el nivel medio superior o superior en planteles oficiales, continúan solteros y no trabajan), y los ascendientes siempre y cuando dependan económicamente del trabajador.

Beneficiarios Sustitutos: Personas que podrán recibir en caso de fallecimiento del titular los recursos de la cuenta individual única y exclusivamente a falta de los beneficiarios legales. Se considerarán beneficiarios sustitutos, cualquiera distinto a los beneficiarios legales.

normatividad sectorial: la ley de los sistemas de ahorro para el retiro

Las Afores sujetan su actuar a la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, su reglamento, así como las Disposiciones emitidas por la Comisión Nacional de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, con la finalidad de aumentar el beneficio de los trabajadores. Con base en la ley antes mencionada, entre los diversos objetivos que tienen las Afores se encuentra el de entregar los recursos a las instituciones de seguros que el trabajador o sus beneficiarios hayan elegido, para la contratación de rentas vitalicias o del seguro de sobrevivencia. Para esto, en ningún caso podrán cobrar comisiones.

De acuerdo a la norma reglamentaria, los trabajadores tendrán el derecho de designar beneficiarios para que, cuando proceda, estos dispongan de los recursos acumulados en su Cuenta Individual. Este reglamento también establece que “Para la designación de beneficiarios y el reconocimiento de su derecho a disponer de los recursos destinados a las subcuentas a que se refiere el artículo 88 de este Reglamento, deberá estarse a lo dispuesto por la Ley, a la naturaleza jurídica del Fondo de Previsión Social, y en su caso, a la legislación local aplicable.”

preguntas puntuales

¿Aplica igual para IMSS e ISSSTE?

La definición de los beneficiarios en las leyes de seguridad social define de manera diferente a las personas denominadas como “beneficiarios” para el IMSS y el ISSSTE; además, establece trámites extras que deberán cubrir los trabajadores o sus beneficiarios, tales como la contratación de seguros adicionales. Sin embargo, las Afores, como entidades privadas independientes del IMSS y el ISSSTE, responderán de la misma manera una vez que se hayan identificado legamente a los beneficiarios en concordancia con la LSAR o, en su defecto, sujetándose a lo dispuesto por los jueces correspondientes.

¿Será igual cuando la persona ya llegue a la edad de retiro y entonces fallezca?

Las acciones que establecen las leyes de seguridad social cuando la muerte del titular sea durante la vida laboral, concierne, principalmente, a los seguros que ofrece el IMSS diferentes al RCV. La manera en que se determina la designación de pensiones y la administración de la cuenta individual se establece en la LSS. Cuando una persona retirada fallezca y aún cuente con recursos en su cuenta individual, estos pasaran a los beneficiarios legales o sustitutos. Para esto hay que considerar que, al momento del retiro, el individuo tiene tres opciones:

  1. Negativa de pensión y entrega del dinero ahorrado en la Cuenta Individual (o su permanencia en la Afore si así lo desea)
  2. Retiros programados
  3. Pensión vitalicia

Cuando la elección haya sido la de retiros programados y aún queden recursos en la Cuenta Individual, los beneficiarios podrán tener acceso a ellos.

¿Quién puede cobrar?

Tal como se muestra en la información general, las definiciones del IMSS y del ISSSTE varían. De acuerdo a la Ley del Seguro Social se establece que los beneficiarios legales son: la esposa o esposo del asegurado (éste último siempre y cuando dependa económicamente de la trabajadora) o a falta del mismo la pareja que haya vivido durante los últimos cinco años con el asegurado o que compruebe haber tenido hijos con él siempre y cuando ambos hayan permanecido libres de matrimonio durante el concubinato; los hijos menores de 16 años o hasta la edad de 25 años cuando realicen estudios en planteles del Sistema Educativo Nacional, o bien, cuando no puedan mantenerse de su propio trabajo debido a una enfermedad; los ascendientes (padres) siempre y cuando dependan económicamente del trabajador. De acuerdo con la Ley del ISSSTE se establece que los beneficiarios legales son: el cónyuge y/o los hijos menores de 18 años (o mayores de 18 si se encuentran incapacitados para trabajar, y hasta los 25 años si estudian el nivel medio superior o superior en planteles oficiales, continúan solteros y no trabajan), y los ascendientes siempre y cuando dependan económicamente del trabajador.

¿Los hijos pueden reclamar ese dinero?

Si, siguiendo las definiciones de las leyes de seguridad social y las jerarquías.

¿Qué se necesita para hacer el trámite?

La documentación oficiales que acrediten a los beneficiarios como tales

¿Cuánto tiempo tardan en entregar los recursos?

Cuando la Afore cuenta con los documentos necesarios para acreditar la identidad del beneficiario, el trámite es inmediato; sin embargo, de no contar con acreditación ante Consar de su calidad de beneficiario, la Afore se atendrá lo que decida el juez correspondiente, procediendo de inmediato tan pronto reciba la orden.

¿Tiene algún costo el trámite?

No, tal como lo establece la LSAR, “en ningún caso, las administradoras podrán cobrar comisiones por el traspaso de las cuentas individuales o de recursos entre sociedades de inversión, ni por entregar los recursos a la institución de seguros que el trabajador o sus beneficiarios hayan elegido, para la contratación de rentas vitalicias o del seguro de sobrevivencia.”

¿Se puede cambiar esa decisión a través de un testamento?

Sí, siempre y cuando se hereden exclusivamente los recursos sobre los cuales los titulares tienen propiedad